El Florero de Llorente simboliza el inicio de la independencia de Colombia en 1810, cuando un incidente planeado en Santafé desató la revuelta del 20 de julio.
Ubicado en la esquina nororiental de la Plaza de Bolívar, junto a la Catedral Primada y el Palacio de Justicia.

El Museo es uno de los símbolos más importantes de la historia colombiana. Construido entre los siglos XVI y XVII en estilo colonial, fue el escenario del famoso incidente del Florero de Llorente, ocurrido el 20 de julio de 1810 y considerado el detonante del proceso de independencia. En 1960, con motivo del sesquicentenario de la independencia, la casa fue convertida en museo para preservar la memoria de ese acontecimiento y su valor histórico.
Hoy en día el museo alberga más de 2.300 piezas, entre documentos, pinturas, armas, mobiliario y objetos cotidianos que permiten comprender la vida en la época colonial y la construcción de la ciudadanía en Colombia. El objeto central es la base del florero, asociada al suceso que marcó el inicio libertario. Además de resguardar patrimonio, el museo cumple una función educativa y de reflexión sobre la memoria histórica, consolidándose como un lugar esencial para entender la independencia y la identidad nacional.
El Florero de Llorente está asociado al suceso ocurrido el 20 de julio de 1810 en Santafé de Bogotá, considerado el inicio del proceso de independencia de Colombia. Ese día, un grupo de criollos entre ellos Antonio Morales, Francisco José de Caldas y Camilo Torres buscaban un pretexto para provocar una revuelta contra las autoridades españolas. Eligieron al comerciante peninsular José González Llorente, conocido por su carácter altivo.
Los criollos le pidieron prestado un florero para adornar la mesa de un banquete en honor al comisionado real Antonio Villavicencio, pero Llorente se negó. Esta negativa sirvió como detonante para un enfrentamiento verbal que rápidamente se transformó en una revuelta popular. La agitación se extendió por las calles y ese mismo día se firmó el Acta de Independencia, que proclamó la ruptura con la monarquía española.
El estudio iconográfico del Florero de Llorente permitió identificar que su diseño heráldico está vinculado al reinado de Carlos III de España (1759-1788). En la parte superior destaca una corona real con detallada ornamentación que simula incrustaciones de piedras preciosas y hojas de acanto en la base. Alrededor de la composición se encuentra el Toisón de Oro, una insignia utilizada por los monarcas españoles desde el siglo XVI, representada con un collar de eslabones azules y rojos que culmina en un cordero dorado. Además, el diseño incorpora elementos simbólicos como follaje, rocas, un fragmento de libro y la figura de una serpiente, los cuales refuerzan el carácter emblemático y la riqueza iconográfica de la pieza.
Fotografía
Duración sugerida: 1 a 2 horas
Dirección: Centro histórico de Bogotá, frente a la Plaza de Bolívar., - Bogotá
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