Curití, en Santander, un pintoresco municipio famoso por sus artesanías en fique, paisajes montañosos y atractivos naturales como cuevas y ríos cristalinos.
Su nombre proviene del vocablo Guane “Curití”, que significa “pueblo de tejedores” o “tierra del hilo”, en referencia al trabajo artesanal con fique.
Ubicado en el departamento de Santander, Colombia, en la región nororiental del país, cerca del Cañón del Chicamocha y a unos 40 km de San Gil.
Clima templado de montaña, con temperaturas promedio entre 16 °C y 22 °C.

Ubicado en un entorno natural impresionante, el Balneario Pescaderito es conocido por sus pozas de aguas cristalinas y cascadas rodeadas de formaciones rocosas. Es un lugar ideal para nadar, hacer senderismo y disfrutar de un día de campo en familia o con amigos. Los visitantes pueden relajarse mientras escuchan el sonido del agua cayendo y explorar los alrededores llenos de vegetación.
La Catedral de Curití, también conocida como Iglesia San Joaquín, es un edificio religioso de gran importancia histórica y cultural. Situada en la plaza principal del municipio, esta iglesia de arquitectura colonial ofrece un espacio tranquilo para la reflexión y la admiración de su diseño. Es un punto de encuentro para locales y visitantes, reflejando la devoción y tradiciones de la comunidad.

La Cueva de la Vaca es una formación geológica subterránea que atrae a los amantes de la espeleología y la aventura. Conocida por sus impresionantes estalactitas y estalagmitas, la cueva ofrece una experiencia única de exploración. Se recomienda realizar visitas guiadas para garantizar seguridad y aprovechar al máximo la experiencia educativa y recreativa que ofrece este sitio.
Curití es reconocido como el "Pueblo de los Tejedores", destacándose por su tradición en la elaboración de productos de fique. Los artesanos locales crean costales, tapetes, manteles y otros artículos utilizando técnicas transmitidas de generación en generación. Visitar los talleres permite a los turistas conocer el proceso de fabricación y adquirir recuerdos auténticos que reflejan la cultura y destreza de la región.
El Sendero del Fique es una ruta ecológica que permite a los visitantes adentrarse en la naturaleza y apreciar la flora y fauna local. Este sendero conduce al Parque Natural El Santuario, un espacio protegido que ofrece paisajes montañosos y una rica biodiversidad. Es un lugar perfecto para los amantes del senderismo y la observación de la naturaleza.
Durante el festival, se realizan actividades como la coronación de la reina del festival, juegos pirotécnicos, verbenas populares y presentaciones musicales con artistas reconocidos. Además, se exhiben y venden productos artesanales elaborados por los tejedores locales, destacando la tradición del fique en la región.
Estas festividades coinciden con el puente festivo de Reyes. Durante estos días, Curití se une a otros municipios de Santander como Zapatoca, Landázuri, Gámbita y Vetas para ofrecer una programación variada que incluye desfiles, presentaciones artísticas, actividades recreativas y eventos sociales que atraen tanto a locales como a turistas.
Hormigas culonas: Aunque las hormigas culonas se consumen en varias regiones de Santander, en Curití tienen una preparación y consumo tradicionales propios, donde se tuestan y se ofrecen como aperitivo o acompañamiento en festividades locales.
Pipitoria: Mezcla de arroz con sangre y vísceras de chivo, cocinada con ingredientes locales y especias tradicionales de Curití.
Carne oreada: Carne de res curada al aire, secada al sol y sazonada con sal. Se consume en trozos o en sopas, aportando un sabor único a los platos.
Sancocho santandereano: Sopa espesa preparada con carne de res, pollo o cerdo, yuca, papa, plátano y mazorca.
Sobrebarriga: Corte de carne de res cocido lentamente hasta quedar tierno, servido con arroz y papas.
En las zonas bajas predominan guayacanes (Tabebuia chrysantha), ceibas (Ceiba pentandra) y yarumos (Cecropia peltata), mientras que en las partes más altas se pueden encontrar helechos arborescentes, orquídeas, bromelias y musgos que crecen en los bosques húmedos. En áreas más secas, son comunes especies como el cactus de nopal, cabuyo y fique (Furcraea andina), este último muy importante para la economía local, pues se utiliza en la elaboración de artesanías y textiles tradicionales. También existen plantas medicinales como el llantén, la ruda y la manzanilla, cultivadas en huertos familiares.
Entre las aves más comunes se destacan el copetón (Zonotrichia capensis), el turpial (Icterus chrysater), el carpintero real (Colaptes rubiginosus) y el barranquero andino (Momotus aequatorialis), muy apreciado por su colorido plumaje. En los ríos y quebradas habitan bagres, sardinas y camarones de agua dulce.
Los mamíferos nativos incluyen armadillos (Dasypus novemcinctus), zorros de monte (Cerdocyon thous), guatines (Dasyprocta punctata) y murciélagos cavernícolas en la Cueva de la Macaregua, donde se han identificado colonias de Mormoops megalophylla. También se han registrado anfibios endémicos, como ranas del género Pristimantis, y reptiles como iguanas, culebras sabaneras y lagartijas andinas.
El territorio municipal está dividido en veredas (zonas rurales o comunidades dispersas) que forman la base de su estructura administrativa y agrícola.
Entre las veredas más conocidas están:
El Palmar, donde se encuentra la famosa Cueva de la Vaca.
Santa Bárbara, Piedecuesta, Chaguacá, Pescadero, Quebrada Negra, San Roque, El Tabor, Chavarría, y Rincón del Hato, entre otras.
En total, el municipio tiene más de 20 veredas, cada una con su propio liderazgo comunitario y producción agrícola (principalmente café, fique y ganadería).
Capital: Curiti
Área: 247 km2
Población: 11.899 habitantes
Gentilicio: Curiteño -a
Altitud: 1.409 m.s.n.m
Rutas turísticas
¡Suscríbete para recibir noticias sobre turismo y ofertas exclusivas!
Servicios